Anteayer rescaté este libro de la estantería. Recordaba que me había divertido muchísimo leyéndolo hace un par de años. La novela en sí no es ninguna maravilla, pero tiene puntos buenísimos en los que te cuesta controlar la carcajada. Se lo recomiendo a todo aquel que quiera pasar un buen rato con personajes disparatados que viven situaciones surrealistas contadas con un humor ácido e inteligente propio del autor